2 6 6 Alfred/Berni
6 4 3 Edu/Uri
El penúltimo día del año, en plenas fiestas y empachos, y en una tarde lluviosa y perra. Cualquiera de los mortales en su sano juicio hubiera respondido a la oferta de irse a jugar a pádel con el clásico “idme esperando que ahora vengo”, pero cuatro desalmados aparecieron por el Vallparc. Parking semidesierto y todas –sí, sí, todas- las luces de las pistas apagadas. Ambiente desangelado nunca visto. Suerte que ahí estaba el bueno de Francesc para darle al interruptor y acabar con tanta penúria. Los jugadores optan por la Pista Central, convertida en una alfombra verde... con trampa. Nadalfred, que salía de una gastroenteritis, y Berni Robredo, recién llegado de su stage bucólico en Tavertet, digiriendo todavía la “vedella amb bolets” del mediodía, no dan una a derechas en el primer set y pierden estrepitosamente ante el siempre excelso Eduardberg y un sorprendente Uricevic, que estrenaba raqueta. A la vista del resultado, o antes jugaba con una raqueta agujereada, o la flamante raqueta hace milagros o en la tienda le enseñaron a jugar. O las tres cosas a la vez. Al otro lado, superado por las circunstancias del partido y la pista mojada, que envenenaba todas las pelotas que recibía, Robredo seguía sin olerla en la segunda manga, realizando un partido calamitoso, posiblemente el peor de esta temporada. Pero ahí estaba el omnipresente Nadalfred sosteniendo al equipo, liderando una remontada tan laboriosa como sufrida. 5-4 y empate a uno. Berni empezó al fin a entrar en el partido, consiguiendo incluso devolver más de dos pelotas seguidas, a la vez que Eduardberg y Uricevic comenzaban a bajar a la tierra errando algunos golpes, así que el set definitivo se resolvió de forma más rápida y menos emocionante de lo que cabía esperar. Se acabó la contienda como acaba también hoy el año, así que solo cabe desear a todo el mundo un feliz 2011.
Bon any nou a tothom i fins l’any que ve!
Bernat Segurola
Las crónicas de los viernes. Un grupo de amigos que con la excusa de golpear una pelota terminan haciendo unas birras los jueves por la noche...
Vísteme despacio que tengo prisa
McSainz - Eduarberg 6 6
Berni Robredo - Urinovic 2 1
Agradecemos a estos bravos jugadores el esfuerzo que hicieron al jugar un partido en unas condiciones meteorológicas indecentes. Frío gélido que dejó a otros contendientes en casa con excusas que más vale no comentar en este artículo. Pese a las bravuconadas prepartido de Robredo, el partido tuvo poca historia y los favoritos no dejaron espacio a la sorpresa. Mc Sainz y Eduarberg no se podían permitir otra derrota y desde el primer punto se empeñaron en no regalar nada. Mc Sainz jugó sólido y sin estridencias y Eduarberg estuvo colosal, demostrando que su reciente paternidad no le ha despistado en absoluto. En cambio, Urinovic se mostró muy fallón, sobretodo en su mejor golpe, la volea y Berni Robredo jugó muy acelerado, como si tuviera prisa en acabar el partido e irse a cenar a un restaurante. De todas formas, hay que reconocer que se vieron buenos puntos, juegos igualados y que quizás el marcador fue un poco injusto con la pareja derrotada.En fin, cuidado con los dos farolillos rojos de la clasificación, que por lo visto ayer no se han rendido y pueden todavía dar mucha guerra. Si vuelven a jugar juntos (eso espero, son un espectáculo) que se preparen el resto de parejas.
Alex Carlin
Berni Robredo - Urinovic 2 1
Agradecemos a estos bravos jugadores el esfuerzo que hicieron al jugar un partido en unas condiciones meteorológicas indecentes. Frío gélido que dejó a otros contendientes en casa con excusas que más vale no comentar en este artículo. Pese a las bravuconadas prepartido de Robredo, el partido tuvo poca historia y los favoritos no dejaron espacio a la sorpresa. Mc Sainz y Eduarberg no se podían permitir otra derrota y desde el primer punto se empeñaron en no regalar nada. Mc Sainz jugó sólido y sin estridencias y Eduarberg estuvo colosal, demostrando que su reciente paternidad no le ha despistado en absoluto. En cambio, Urinovic se mostró muy fallón, sobretodo en su mejor golpe, la volea y Berni Robredo jugó muy acelerado, como si tuviera prisa en acabar el partido e irse a cenar a un restaurante. De todas formas, hay que reconocer que se vieron buenos puntos, juegos igualados y que quizás el marcador fue un poco injusto con la pareja derrotada.En fin, cuidado con los dos farolillos rojos de la clasificación, que por lo visto ayer no se han rendido y pueden todavía dar mucha guerra. Si vuelven a jugar juntos (eso espero, son un espectáculo) que se preparen el resto de parejas.
Alex Carlin
Al fin cayó el Tigre
7 6 Dani/Berni
5 4 Marc/Uri
Siete menos cuarto de la tarde de ayer jueves. Berni Robredo, siempre a la última, se está probando unas prendas en una conocida tienda de moda del Paseo de Gracia barcelonés. Suena el teléfono con insistencia. Es Marc Chang. “Escolta, que està plovent. Què fem?” Robredo advierte el miedo en su interlocutor, hasta ayer líder imbatido en la competición, pero desactiva rápidamente el amago de retirada informándole que en el centro de la ciudad el suelo está mojado, sí, pero no llueve. Así que un rato más tarde se encuentran en el Vallparc. Ahí estaba también el infatigable Murphy, a punto para hacer empezar a llover, ahora sí, en el momento en que los jugadores saltaban a la pista. Lluvia fina pero constante, mal asunto para jugarse los cuartos, aunque ideal para apelar a la épica, más cuando la igualdad parecía inquebrantable. A cada juego de un equipo respondía el otro con la misma moneda, fieles todos a su estilo. Los golpes precisos y certeros de Danilovic, omnipresente, se complementaban con el juego combativo y voluntarioso de Berni Robredo, que sacaba pelotas como podía, con su estilo tan poco ortodoxo como efectivo, a imagen y semejanza de aquellos remates estrafalarios de Julio Salinas con la punta del cordón de su bota mientras caía. Al otro lado, Marc Chang dejaba muestras de su calidad desde el fondo de la pista mientras Uricevic no perdonaba en su agresivo juego en la red. Aunque se impusieron los primeros por 7-5, había partido y la segunda manga pintaba igual de emocionante, para suerte de la hinchada. Hasta que Danilovic y Robredo rompieron el servicio de sus contrincantes y se adelantaron 4-1. La victoria parecía encarrilada, y al Tigre de l'Hospi el set se le empezaba a hacer más largo que su último viaje en Renfe. Pero ciertamente él y Uricevic vendieron cara su piel, entrando de nuevo en el partido con un inquietante 5-4. Salvaron el pellejo en el primer matchball pero no pudieron con el segundo, en una de las jugadas más inverosímiles de la noche. Un globo de Robredo que apuntaba al tercer anfiteatro acabó en el último rincón de la esquina del campo, para desdicha de Uricevic y Chang y gloria de Berni y Danilovic, a quién no le llegaba la camisa al cuello mientras la bola dibujaba una parábola a la postre definitiva. Al fin el Tigre fue abatido.
Bernat Segurola
5 4 Marc/Uri
Siete menos cuarto de la tarde de ayer jueves. Berni Robredo, siempre a la última, se está probando unas prendas en una conocida tienda de moda del Paseo de Gracia barcelonés. Suena el teléfono con insistencia. Es Marc Chang. “Escolta, que està plovent. Què fem?” Robredo advierte el miedo en su interlocutor, hasta ayer líder imbatido en la competición, pero desactiva rápidamente el amago de retirada informándole que en el centro de la ciudad el suelo está mojado, sí, pero no llueve. Así que un rato más tarde se encuentran en el Vallparc. Ahí estaba también el infatigable Murphy, a punto para hacer empezar a llover, ahora sí, en el momento en que los jugadores saltaban a la pista. Lluvia fina pero constante, mal asunto para jugarse los cuartos, aunque ideal para apelar a la épica, más cuando la igualdad parecía inquebrantable. A cada juego de un equipo respondía el otro con la misma moneda, fieles todos a su estilo. Los golpes precisos y certeros de Danilovic, omnipresente, se complementaban con el juego combativo y voluntarioso de Berni Robredo, que sacaba pelotas como podía, con su estilo tan poco ortodoxo como efectivo, a imagen y semejanza de aquellos remates estrafalarios de Julio Salinas con la punta del cordón de su bota mientras caía. Al otro lado, Marc Chang dejaba muestras de su calidad desde el fondo de la pista mientras Uricevic no perdonaba en su agresivo juego en la red. Aunque se impusieron los primeros por 7-5, había partido y la segunda manga pintaba igual de emocionante, para suerte de la hinchada. Hasta que Danilovic y Robredo rompieron el servicio de sus contrincantes y se adelantaron 4-1. La victoria parecía encarrilada, y al Tigre de l'Hospi el set se le empezaba a hacer más largo que su último viaje en Renfe. Pero ciertamente él y Uricevic vendieron cara su piel, entrando de nuevo en el partido con un inquietante 5-4. Salvaron el pellejo en el primer matchball pero no pudieron con el segundo, en una de las jugadas más inverosímiles de la noche. Un globo de Robredo que apuntaba al tercer anfiteatro acabó en el último rincón de la esquina del campo, para desdicha de Uricevic y Chang y gloria de Berni y Danilovic, a quién no le llegaba la camisa al cuello mientras la bola dibujaba una parábola a la postre definitiva. Al fin el Tigre fue abatido.
Bernat Segurola
Frío y viento = partido raro, raro, raro…
6 1 Marc/Berni
1 6 Alfred/Alex
Noche fría. Viento racheado de sur sureste. En estas condiciones, los más fuertes, los más rápidos en adaptarse a tan adversas condiciones para un deporte técnico como el pádel, son los que al fin pueden llevarse el gato al agua.
Y eso fue lo que hicieron unos Marc Chang y Berni Robredo que cuajaron su mejor set juntos desde que iniciaran su andadura en la Vall-Park’s League. Como un vendaval. El 5 – 0 inicial así lo justifica. Maquillaje final evitando el roscón de reyes para terminar con un 6 a 1 el primer set.
¿Qué sucedió? ¿Qué es lo que les ocurrió exactamente? ¿Como puede pasarse de dominar a placer un partido, a tirarlo por la borda? Ni ellos mismos logran entenderlo.
En el segundo set los largos pasaron al ataque y empezaron a meter dentro todo lo que antes iba fuera. Por su parte, los locos bajitos no daban pie con bola, así que encajaron el mismo resultado que minutos antes habían metido ellos mismos a sus rivales. Justo empate.
Uno x uno:
- Berni Robredo: serio, disciplinado, muy concentrado. Todo ello, sólo vale para el primer set. Un magnífico servicio y un juego muy sólido desde el fondo de la pista.
- Marc Chang: lució de nuevo su esperpéntico conjunto de invierno con mallas marcando paquete y camiseta bien ceñida poniendo de relieve bíceps, tríceps y lo que tiempo atrás fueron unos portentosos abdominales. Buen primer set. En el segundo desapareció.
- Nadalfred: aún intenta entender que le sucedió en el primer set, pero doy fe que no lo ha conseguido. Las estadísticas son abrumadoras: 46 errores no forzados. En el segundo, como viene siendo habitual, sacó lo mejor de su repertorio.
- McSainz: gruñón y muy cansino. ¿Que le ocurre a este jugador que semana tras semana sigue viendo todas las bolas buenas de los contrarios como malas? Se exige una visita urgente al oculista. De no ser por el fair-play de su compañero, el partido hubiere terminado a hostias.
Butanito García
1 6 Alfred/Alex
Noche fría. Viento racheado de sur sureste. En estas condiciones, los más fuertes, los más rápidos en adaptarse a tan adversas condiciones para un deporte técnico como el pádel, son los que al fin pueden llevarse el gato al agua.
Y eso fue lo que hicieron unos Marc Chang y Berni Robredo que cuajaron su mejor set juntos desde que iniciaran su andadura en la Vall-Park’s League. Como un vendaval. El 5 – 0 inicial así lo justifica. Maquillaje final evitando el roscón de reyes para terminar con un 6 a 1 el primer set.
¿Qué sucedió? ¿Qué es lo que les ocurrió exactamente? ¿Como puede pasarse de dominar a placer un partido, a tirarlo por la borda? Ni ellos mismos logran entenderlo.
En el segundo set los largos pasaron al ataque y empezaron a meter dentro todo lo que antes iba fuera. Por su parte, los locos bajitos no daban pie con bola, así que encajaron el mismo resultado que minutos antes habían metido ellos mismos a sus rivales. Justo empate.
Uno x uno:
- Berni Robredo: serio, disciplinado, muy concentrado. Todo ello, sólo vale para el primer set. Un magnífico servicio y un juego muy sólido desde el fondo de la pista.
- Marc Chang: lució de nuevo su esperpéntico conjunto de invierno con mallas marcando paquete y camiseta bien ceñida poniendo de relieve bíceps, tríceps y lo que tiempo atrás fueron unos portentosos abdominales. Buen primer set. En el segundo desapareció.
- Nadalfred: aún intenta entender que le sucedió en el primer set, pero doy fe que no lo ha conseguido. Las estadísticas son abrumadoras: 46 errores no forzados. En el segundo, como viene siendo habitual, sacó lo mejor de su repertorio.
- McSainz: gruñón y muy cansino. ¿Que le ocurre a este jugador que semana tras semana sigue viendo todas las bolas buenas de los contrarios como malas? Se exige una visita urgente al oculista. De no ser por el fair-play de su compañero, el partido hubiere terminado a hostias.
Butanito García
Tot esperant... Nilot
6 5 Dani/Uri
3 5 Edu/Berni
Cuando los duelos de alta competición resultan cada vez más igualados, no se puede jugar a padel y tener la cabeza en otros lares, y si no que se lo pregunten a Edberger. Su rutilante novia, la modelo Mercedes G, salía ayer mismo de cuentas y el rubiales, a quien no le salen las cuentas en las clasificación, jugó más pendiente del teléfono de que de la pelota. Su participación de última hora, substituyendo a un Marc Chang que apura así sus últimas jornadas aupado en el liderato, descolocó a Berni Robredo, su pareja y revelación del torneo.
Los primeros juegos del partido fueron tácticos, muy tácticos. Ambas parejas estudiaban el rival, y se llegó al 4-3 a favor de la larga pareja formada por Uris Becker y Danilovic manteniendo todos los jugadores su servicio. La presión pudo aquí a Berni Robredo, que soñando con realizar su mejor arranque de liga, tres victorias en tres partidos, acabó haciendo su mítica voltereta de escarabajo ante la contundencia de las voleas de sus adversarios. 6-3 y quedaba partido.
Pero los sueños de gloria se convirtieron en pesadilla. Después de un prometedor arranque de segundo set, con un brillante 4-0 en el luminoso, Edberg y Robredo se vinieron a bajo. No es que Danilovic y Becker anduvieran muy finos, enzarzados en discusiones tácticas de equipo, pero en el otro lado de la red, uno por la presión del liderato y el otro que no atinó en toda la noche, dejaron pasar por delante sus bruces 5 juegos seguidos. Al final, ni unos ni otros supieron capear con inteligencia el fin de la contienda y el 5-5 final del segundo set no dejó a nadie satisfecho, unos por haber dilapidado una ventaja de 4 juegos, los otros por que después de la remontada no supieron aprovechar una bola de partido.
Eso es todo vallparquistas. Hasta la semana que viene, que si aprovehca alguna de las 7 bolas de partido que tiene, dedicaremos un especial al heredero de EdBerger.
Daniel Relaño
3 5 Edu/Berni
Cuando los duelos de alta competición resultan cada vez más igualados, no se puede jugar a padel y tener la cabeza en otros lares, y si no que se lo pregunten a Edberger. Su rutilante novia, la modelo Mercedes G, salía ayer mismo de cuentas y el rubiales, a quien no le salen las cuentas en las clasificación, jugó más pendiente del teléfono de que de la pelota. Su participación de última hora, substituyendo a un Marc Chang que apura así sus últimas jornadas aupado en el liderato, descolocó a Berni Robredo, su pareja y revelación del torneo.
Los primeros juegos del partido fueron tácticos, muy tácticos. Ambas parejas estudiaban el rival, y se llegó al 4-3 a favor de la larga pareja formada por Uris Becker y Danilovic manteniendo todos los jugadores su servicio. La presión pudo aquí a Berni Robredo, que soñando con realizar su mejor arranque de liga, tres victorias en tres partidos, acabó haciendo su mítica voltereta de escarabajo ante la contundencia de las voleas de sus adversarios. 6-3 y quedaba partido.
Pero los sueños de gloria se convirtieron en pesadilla. Después de un prometedor arranque de segundo set, con un brillante 4-0 en el luminoso, Edberg y Robredo se vinieron a bajo. No es que Danilovic y Becker anduvieran muy finos, enzarzados en discusiones tácticas de equipo, pero en el otro lado de la red, uno por la presión del liderato y el otro que no atinó en toda la noche, dejaron pasar por delante sus bruces 5 juegos seguidos. Al final, ni unos ni otros supieron capear con inteligencia el fin de la contienda y el 5-5 final del segundo set no dejó a nadie satisfecho, unos por haber dilapidado una ventaja de 4 juegos, los otros por que después de la remontada no supieron aprovechar una bola de partido.
Eso es todo vallparquistas. Hasta la semana que viene, que si aprovehca alguna de las 7 bolas de partido que tiene, dedicaremos un especial al heredero de EdBerger.
Daniel Relaño
La pareja de moda en el circuito
Eduardberg-Becker 2 7
Se trajo de València, Nadalfred, a un refuerzo de lujo. Nada más y nada menos que Lluís Carlos Ferrero, tenista de la vieja escuela, con golpes directos, secos, fuertes, contundentes..... otro tenista que se viene al padel.
Formaban una pareja (a todas luces) invencible e inabastable para Becker y Eduardberg. Así lo demostraron en el primer set, en el que atropellaron a los voluntariosos europeos.
Pero en el segundo, Becker y Eduardberg, mostraron la combinación de casta, técnica, táctica y concentración con la que están construyendo su leyenda en este circuito. Sudaron y sufrieron lo indecible para, después de cinco pelotas de set, sumarse una victoria parcial que supo a campeonato mundial.
Luego, en el tercer tiempo, lo tuvieron que celebrar solos..., aprendieron que la gente de los païssos catalans son más cerrados que un cinturón de castidad...
Eduard Besa
Nadalfred-Ferrero 6 6
Se trajo de València, Nadalfred, a un refuerzo de lujo. Nada más y nada menos que Lluís Carlos Ferrero, tenista de la vieja escuela, con golpes directos, secos, fuertes, contundentes..... otro tenista que se viene al padel.
Formaban una pareja (a todas luces) invencible e inabastable para Becker y Eduardberg. Así lo demostraron en el primer set, en el que atropellaron a los voluntariosos europeos.
Pero en el segundo, Becker y Eduardberg, mostraron la combinación de casta, técnica, táctica y concentración con la que están construyendo su leyenda en este circuito. Sudaron y sufrieron lo indecible para, después de cinco pelotas de set, sumarse una victoria parcial que supo a campeonato mundial.
Luego, en el tercer tiempo, lo tuvieron que celebrar solos..., aprendieron que la gente de los païssos catalans son más cerrados que un cinturón de castidad...
Eduard Besa
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