6 6 2 Alfred/Berni
4 1 6 Edu/Uri
Constatada la obstinación de tantos jugadores por encargar niños a las cigüeñas de París, voy a tomarme la licencia de contarles un cuento. Érase una vez un partido que empezó a las siete y media de la tarde, en la añorada Pista Central, temporalmente libre. Eduardberg y Uricevic, a un lado, y Nadalfred y Berni Robredo, a otro, se disponían a batirse sobre una alfombra verde. Sucedió que a los primeros se les apareció la hada con la dichosa varita mágica, y empezaron a ganar todos los puntos que jugaban con una facilidad pasmosa, mientras sus rivales eran incapaces de superarlos, cuando no se estrellaban contra la red o la pared. Pero con 4-1 en el luminoso ocurrió un hecho trascendental. A Eduardberg y Uricevic les dieron las ocho, como a Cenicienta le dieron las doce. Y debían cambiar de pista, como a ella le tocaba volver a casa. Ahí acabó su sueño y empezó su pesadilla. Pasaron el mismo trance que la célebre muchacha. La pista habitual donde se reanudó la contienda se convirtió en su particular calabaza, las zapatillas que les habían llevado en volandas se transformaron en plomo, y todas las pelotas que tocaban en melones. Sin rascar bola, perdieron la friolera de nueve juegos consecutivos, uno tras otro. Dicho de otro modo, no estaban para más cuentos Nadalfred y Robredo, que remontaron el primer set y sentenciaron el segundo a un ritmo vertiginoso. Decidido el partido, llegaron los minutos de relleno, esos que sirven para que el perdedor salve su honor y maquille el resultado. Eduardberg y Uricevic se pusieron 2-1 y soñaron con seguir la contienda, pero el príncipe no acudió a su rescate. Los que sí llegaron fueron los del turno siguiente, así que no tuvieron más remedio que abonar las cervezas, no sin antes rechistar con excusas de mal pagador, como el penoso estado de la pista, que dicho sea de paso parece la playa de la Barceloneta.
Bernat Segurola
Ara ho entenc tot... la hada, el principe, y la puta mare que els va parir a tots.... en tot cas, només algun tipus d'encanteri de poca monta pot explicar el que va passar ahir. bona conte, segurola!
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