6 6 Edu/Berni
2 2 David/Uri
Podría explicarles que las croquetas fueron lo mejor de la noche, pero no solo sería un titular reiterativo y poco original sino que faltaría a la verdad. Porque, para ser exactos, croquetas hubo, sí, aunque a precio de caviar. Vencedores en la pista, Berni Robredo y Eduardberg fueron derrotados vilmente en la barra, atracados por un camarero implacable, que les dejó literalmente helados, colándoles un pushing shot en forma de factura: la friolera de 9 euros y pico por dos claras y cuatro croquetas. Así que se tuvieron que rascar el bolsillo, porque la fianza de sus rivales no alcanzaba para las dichosas croquetas, que se les acabaron atragantando. Díganles tontos a Marat Carpin y Uricevic, que tomaron las de Villadiego nada más acabar el partido, momento en el que ambos se acordaron que tenían una cena. Se fueron a la carrera, corriendo más que en todo el partido. Porque más allá de igualar los dos primeros juegos de cada set, no hubo noticias de ellos. Intentó Carpin una de sus ofensivas trileras, pero no había nada que hacer. Las estadísticas daban por descontada la victoria de unos y derrota de otros, y ayer no era el día para romperlas.
Bernat Segurola
Las crónicas de los viernes. Un grupo de amigos que con la excusa de golpear una pelota terminan haciendo unas birras los jueves por la noche...
La leyenda del indomable
7 Marc/David
5 Dani/Alex
4 de 4. Suma y sigue. Ni el frío, ni la lluvia, ni los fracasos sentimentales, ni el hazmerreír constante de sus rivales sobre su atuendo para combatir las inclemencias del tiempo. Nada, absolutamente nada, puede con Marc Chang quien está marcando un hito en la historia de este deporte como ya lo hizo el clásico de Stuart Rosenberg con el gran Paul Newman como intérprete principal: La leyenda del indomable.
Danilovic y McSainz llegaron al recinto y pocos minutos tardaron en empezar a buscar excusas porque sabían lo que se les avecinaba. Que si “tengo la muñeca dolorida” decía uno, que si “hace más de 2 meses que no juego” decía el otro.
La realidad es la que es. Los locos bajitos están demostrando una semana tras otra, que su juego se impone al de los largos. Estos no tuvieron opción, lentos, torpones, fallones.
Un Marat Carpín sólido y un Marc Chang muy motivado marcaron un ritmo de partido que la musculatura de Danilovic no pudo soportar. Hizo crack, el bueno del largo se rompió, y con su rotura fibrilar se reanudó el repertorio de excusas al que los equipos de McSainz nos tiene acostumbrado. Más humildad, más señorío.
7 a 5. Una victoria inapelable para todos menos el gruñón de McSainz que, según fuentes contrastadas, está moviendo hilos con la Federación para conseguir la anulación del partido.
Las croquetas, aunque aceitosas, no faltaron a su cita de los jueves en la montaña...
Butanito García
5 Dani/Alex
4 de 4. Suma y sigue. Ni el frío, ni la lluvia, ni los fracasos sentimentales, ni el hazmerreír constante de sus rivales sobre su atuendo para combatir las inclemencias del tiempo. Nada, absolutamente nada, puede con Marc Chang quien está marcando un hito en la historia de este deporte como ya lo hizo el clásico de Stuart Rosenberg con el gran Paul Newman como intérprete principal: La leyenda del indomable.
Danilovic y McSainz llegaron al recinto y pocos minutos tardaron en empezar a buscar excusas porque sabían lo que se les avecinaba. Que si “tengo la muñeca dolorida” decía uno, que si “hace más de 2 meses que no juego” decía el otro.
La realidad es la que es. Los locos bajitos están demostrando una semana tras otra, que su juego se impone al de los largos. Estos no tuvieron opción, lentos, torpones, fallones.
Un Marat Carpín sólido y un Marc Chang muy motivado marcaron un ritmo de partido que la musculatura de Danilovic no pudo soportar. Hizo crack, el bueno del largo se rompió, y con su rotura fibrilar se reanudó el repertorio de excusas al que los equipos de McSainz nos tiene acostumbrado. Más humildad, más señorío.
7 a 5. Una victoria inapelable para todos menos el gruñón de McSainz que, según fuentes contrastadas, está moviendo hilos con la Federación para conseguir la anulación del partido.
Las croquetas, aunque aceitosas, no faltaron a su cita de los jueves en la montaña...
Butanito García
Dale a la calefacción, quillo
6 6 6 Chang/Eduardberg
1 2 4 Nadalfred/Uri Becker
No hace falta detenerse ni un minuto con la excusa del frío. El paddle es un deporte de hombres, y en la pista se habla con la raqueta y se cierra la boca.
si que es cierto que gracias al frío, Marc Chang pudo desempolvar uno de esos modelos imposibles que tanto deleitan a la entregada afición (ayer en menor número por esa supuesta ola de frío tan anunciado por los medios catastrofistas).
Entramos en materia. El partido no tuvo historia. Cuando la pareja número uno del campeonato está en estado de gracia, no hay rival que pueda hacerle frente. Y ayer, Chang y Eduardberg (esa estraña pareja) jugó al paddle como los ángeles.
De nada sirvieron las provocaciones de Nadalfred ya desde el calentamiento, ni las últimas provocaciones del siempre comedido Uri Becker hacía el final del encuentro, cuando ya todo estaba perdido y solo se podía tirar de descualificaciones.
No hace falta decir que Marc Chang respondió a las provocaciones de Nadalfred cuando ya se vió vencedor. Forma parte del espectáculo del Campionato Vallpark, merece la pena pagar una entrada para verlo saltar y feliz como un niño con zapatos nuevos (ayer en el sentido literal de la expresión).
1 2 4 Nadalfred/Uri Becker
No hace falta detenerse ni un minuto con la excusa del frío. El paddle es un deporte de hombres, y en la pista se habla con la raqueta y se cierra la boca.
si que es cierto que gracias al frío, Marc Chang pudo desempolvar uno de esos modelos imposibles que tanto deleitan a la entregada afición (ayer en menor número por esa supuesta ola de frío tan anunciado por los medios catastrofistas).
Entramos en materia. El partido no tuvo historia. Cuando la pareja número uno del campeonato está en estado de gracia, no hay rival que pueda hacerle frente. Y ayer, Chang y Eduardberg (esa estraña pareja) jugó al paddle como los ángeles.
De nada sirvieron las provocaciones de Nadalfred ya desde el calentamiento, ni las últimas provocaciones del siempre comedido Uri Becker hacía el final del encuentro, cuando ya todo estaba perdido y solo se podía tirar de descualificaciones.
No hace falta decir que Marc Chang respondió a las provocaciones de Nadalfred cuando ya se vió vencedor. Forma parte del espectáculo del Campionato Vallpark, merece la pena pagar una entrada para verlo saltar y feliz como un niño con zapatos nuevos (ayer en el sentido literal de la expresión).
Cenicientas bajo cero
6 6 Marc/Bernat
1 3 David/Alex
No son lo que eran Marat Carpin y Mac Sainz. Ya no se pelean, ni cuentan de tres en tres, ni ven fuera todas las pelotas del contrario (solo algunas) y dentro todas las suyas. MacSainz incluso tardó muchos minutos a estampar su raqueta contra el suelo. Aunque eso sí, en algo no han cambiado, siguen mordiendo el polvo. Publicitó la contienda la Federación como un pulso entre cenicientas que no conocían la victoria, así que Marc Chang y Berni Robredo respondieron al toque de corneta con una actuación estupenda, sobre todo en el primer set, que resolvieron por la vía rápida, aupados ambos sobre sus zapatillas nuevas. La hinchada, siempre insaciable, exigía las tres orejas y el rabo en la segunda manga, provocando una tímida reacción de los desairados Carpin y MacSainz, que igualaron 3-3, insinuando que había partido. Pero ya no hubo más noticias de ellos, más allá del mal perder del largo, que tuvo la desfachatez de afirmar que “no he querido forzar porque no estaba bien físicamente”. No tuvo más historia el partido, y el bolsillo de Berni Robredo al fin volvió intacto a casa. También pueden estar contentos los protagonistas si regresaron sanos y salvo, sin ningún resfriado a cuestas, porque hacía un frío que pelaba. Circunstancia, por cierto, que aprovechó Marc Chang para exhibir su modelito de invierno, más propio de la pasarela Gaudí que de la Pista Central del Vallparc.
Bernat Segurola
1 3 David/Alex
No son lo que eran Marat Carpin y Mac Sainz. Ya no se pelean, ni cuentan de tres en tres, ni ven fuera todas las pelotas del contrario (solo algunas) y dentro todas las suyas. MacSainz incluso tardó muchos minutos a estampar su raqueta contra el suelo. Aunque eso sí, en algo no han cambiado, siguen mordiendo el polvo. Publicitó la contienda la Federación como un pulso entre cenicientas que no conocían la victoria, así que Marc Chang y Berni Robredo respondieron al toque de corneta con una actuación estupenda, sobre todo en el primer set, que resolvieron por la vía rápida, aupados ambos sobre sus zapatillas nuevas. La hinchada, siempre insaciable, exigía las tres orejas y el rabo en la segunda manga, provocando una tímida reacción de los desairados Carpin y MacSainz, que igualaron 3-3, insinuando que había partido. Pero ya no hubo más noticias de ellos, más allá del mal perder del largo, que tuvo la desfachatez de afirmar que “no he querido forzar porque no estaba bien físicamente”. No tuvo más historia el partido, y el bolsillo de Berni Robredo al fin volvió intacto a casa. También pueden estar contentos los protagonistas si regresaron sanos y salvo, sin ningún resfriado a cuestas, porque hacía un frío que pelaba. Circunstancia, por cierto, que aprovechó Marc Chang para exhibir su modelito de invierno, más propio de la pasarela Gaudí que de la Pista Central del Vallparc.
Bernat Segurola
No se puede vender la piel del oso antes de cazarlo
3 6 7(2) Marc/David
6 1 5(1) Alfred/Uri
Si, lo sabemos, el titular es de Bernat Segurola, pero este partido no podía tener otro titular que no fuera este.
Bocazas Nadalfred se presentó al recinto de Vall-Park con su tónica habitual: brabucón, bocazas y, como no podía ser de otra manera, riéndose a carcajada suelta del atuendo que Marc Chang llevaba para combatir las inclemencias del tiempo.
Uri Becker, con mejores modales, apuntaba también que la victoria de los largos sobre los locos bajitos era pan comido.
Pues lo comido por lo servido: pim, pam, fuera. Aún las buscan, ni las vieron venir. Qué recital de juego, que control absoluto de partido. Poesía en forma de pádel.
Empezó el primer set como viene siendo habitual en las parejas con Nadalfred: cuando el equipo rival todavía está calentando, ya le han endosado dos breaks i la mitad del set a su favor. Tímida remontada, aunque insuficiente. 6 – 3.
Pero en el segundo set, un Marc Chang al que ni los malos momentos por los que está pasando parecen afectar a su juego, y un Marat Carpín muy sólido, casi les endosan un rosco a sus rivales. 6 – 1. (1 – 1). Todo por decidir en el tercer set.
El control del set fue total por parte de los enanos. Los largos lo probaron todo, atacar, defender, subir, bajar, cruzarse… pero daba lo mismo, sea lo que fuere, no conseguían intimidar a sus rivales. Uri Becker intentó poner nervios a Marc Chang con algún “ahora ya no te veo reír tanto…”. ¡Qué iluso! El nivel de concentración era de tal magnitud, que lo que para unos era juego de palabras, para los otros era ganar puntos, suma i sigue. 7 – 5. (2 – 1).
Merecida victoria.
Mucho trabajo le queda a Nadalfred con el pulsómetro y el GPS si quiere ponerse al nivel de las piernas más rápidas del circuito.
Por su lado, Uri Becker debería abandonar el consumo de tabaco de los Arapahoes si quiere volver a desarrollar su mejor juego ofensivo en la red.
Butanito García
6 1 5(1) Alfred/Uri
Si, lo sabemos, el titular es de Bernat Segurola, pero este partido no podía tener otro titular que no fuera este.
Bocazas Nadalfred se presentó al recinto de Vall-Park con su tónica habitual: brabucón, bocazas y, como no podía ser de otra manera, riéndose a carcajada suelta del atuendo que Marc Chang llevaba para combatir las inclemencias del tiempo.
Uri Becker, con mejores modales, apuntaba también que la victoria de los largos sobre los locos bajitos era pan comido.
Pues lo comido por lo servido: pim, pam, fuera. Aún las buscan, ni las vieron venir. Qué recital de juego, que control absoluto de partido. Poesía en forma de pádel.
Empezó el primer set como viene siendo habitual en las parejas con Nadalfred: cuando el equipo rival todavía está calentando, ya le han endosado dos breaks i la mitad del set a su favor. Tímida remontada, aunque insuficiente. 6 – 3.
Pero en el segundo set, un Marc Chang al que ni los malos momentos por los que está pasando parecen afectar a su juego, y un Marat Carpín muy sólido, casi les endosan un rosco a sus rivales. 6 – 1. (1 – 1). Todo por decidir en el tercer set.
El control del set fue total por parte de los enanos. Los largos lo probaron todo, atacar, defender, subir, bajar, cruzarse… pero daba lo mismo, sea lo que fuere, no conseguían intimidar a sus rivales. Uri Becker intentó poner nervios a Marc Chang con algún “ahora ya no te veo reír tanto…”. ¡Qué iluso! El nivel de concentración era de tal magnitud, que lo que para unos era juego de palabras, para los otros era ganar puntos, suma i sigue. 7 – 5. (2 – 1).
Merecida victoria.
Mucho trabajo le queda a Nadalfred con el pulsómetro y el GPS si quiere ponerse al nivel de las piernas más rápidas del circuito.
Por su lado, Uri Becker debería abandonar el consumo de tabaco de los Arapahoes si quiere volver a desarrollar su mejor juego ofensivo en la red.
Butanito García
Lo mejor, las croquetas
Marat Carpin desaprovechó una de las pocas veces que no le tocaba pagar y puso pies en polvorosa al finalizar el encuentro. Su agitada vida social (y familiar), concentrada misteriosamente en las noches de los jueves, no le dejan rendir al zurdo al nivel que se espera de él, aunque en la noche de ayer anduvo fino en todas sus acciones. 
La noche deparó una vez más unas suculentas croquetas de virutas de jamón y otras tantas de brandada de bacalao, que la castigada barriga de McSainz no pudo saborear. Aquejado de fuertes dolores estomacales el gruñón del circuito no rindió a la red a su nivel habitual, ni hasta estuvo fino en sus reclamaciones y quejas recurrentes al juez de silla.
La peor parte se la llevó Danilovic. Aún se desconoce el alcance de su lesión, pero todo apunta a un esguince de grado 1. El Dr. Pruna atendió al final del partido el maltrecho tobillo del "largo", que le puede dejar fuera de los terrenos de juego hasta el año que viene.
Así pues, visto lo visto, difícil papeleta ayer para los largos. Con McSainz infiltrado a base de Fortasecs para mitigar su gastroenteritis y Danilovic lesionado la mitad del partido, fueron cayendo los sets como un capítulo de Barrio Sésamo: 1, 2, 3.
Un Marat Carpin brillante y certero en sus golpes y un Nadalfred que va recuperando su tono agresivo y acaparador en la red dieron pocas opciones: 6-4, 6-2, 6-4 y un cuarto set que les endosó Nadalfred más tarde en el bar, al venderles participaciones de la lotería de Navidad por la friolera de 6€ cada uno. Hay que pagar el mercado del Muñeco.
Daniel Relaño

La noche deparó una vez más unas suculentas croquetas de virutas de jamón y otras tantas de brandada de bacalao, que la castigada barriga de McSainz no pudo saborear. Aquejado de fuertes dolores estomacales el gruñón del circuito no rindió a la red a su nivel habitual, ni hasta estuvo fino en sus reclamaciones y quejas recurrentes al juez de silla.
La peor parte se la llevó Danilovic. Aún se desconoce el alcance de su lesión, pero todo apunta a un esguince de grado 1. El Dr. Pruna atendió al final del partido el maltrecho tobillo del "largo", que le puede dejar fuera de los terrenos de juego hasta el año que viene.
Así pues, visto lo visto, difícil papeleta ayer para los largos. Con McSainz infiltrado a base de Fortasecs para mitigar su gastroenteritis y Danilovic lesionado la mitad del partido, fueron cayendo los sets como un capítulo de Barrio Sésamo: 1, 2, 3.
Un Marat Carpin brillante y certero en sus golpes y un Nadalfred que va recuperando su tono agresivo y acaparador en la red dieron pocas opciones: 6-4, 6-2, 6-4 y un cuarto set que les endosó Nadalfred más tarde en el bar, al venderles participaciones de la lotería de Navidad por la friolera de 6€ cada uno. Hay que pagar el mercado del Muñeco.
Daniel Relaño
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